Tiene las manos dentro de un cuadro. Suena el teléfono.
En una obra, descolgar cuesta algo: se deja una herramienta, se baja de una escalera, se interrumpe a un cliente que está delante. No descolgar cuesta más caro, y nadie sabe nunca cuánto. Konvoice hace visible ese coste y lo reduce.
Sus números se conservan, sin gastos de portabilidad.
Lo que usted ya conoce
Tres situaciones, antes de hablar de telefonía.
Si ninguna de las tres le suena, esta página no es para usted y preferimos que lo sepa cuanto antes.
La llamada de las 17:47
Una caldera averiada, una llamada, un tono, un contestador. A las 17:48 esa persona llama al siguiente de la lista. El aviso eran ochocientos euros y usted nunca lo sabrá.
El móvil personal del gerente
A falta de centralita, el número que va rotulado en las furgonetas es el del jefe. No puede apagarlo por la noche, ni pasárselo a nadie, ni saber qué se ha dicho en él.
La dirección apuntada en un paquete de tabaco
El cliente ha dado su dirección, el código del portal y la naturaleza de la avería. Tres horas después, el técnico llama para volver a pedir las tres cosas.
Lo que cambia sobre el terreno
El número de la empresa suena donde alguien puede responder.
Un grupo de llamada no es una lista de desvíos: es una regla que sabe qué hora es, quién está en un aviso y qué teléfono ya ha rechazado la llamada.
- Timbre en cascada — el taller, luego los móviles, luego la guardia. Tres segundos cada uno, no treinta.
- Un solo número presentado — el técnico devuelve la llamada desde su móvil y el cliente ve el número de la empresa, no el suyo.
- Fuera de horario, una salida de verdad — anuncio, urgencia o mensaje de voz transcrito enviado al equipo. No un pitido.
- El móvil es una extensión — mismo número, mismo registro, mismo historial que el teléfono del taller.
Lo que cambia después
La dirección y la avería quedan escritas antes de que usted haya colgado.
Naya escucha la llamada, saca un resumen y extrae lo que hay que hacer. Trabaja después de la llamada, nunca durante, y nunca en el camino del audio.
- Resumen en treinta segundos — la dirección, el código de acceso, la naturaleza de la avería, la franja aceptada.
- Las tareas pendientes, aparte — «llamar antes de las 18 h», «enviar presupuesto», extraídas del texto y convertidas en tareas.
- Nada bloquea la llamada — si la cobertura de la furgoneta es mala, la grabación se queda en local y la transcripción sale más tarde.
- Borrable — todo lo que produce Naya se elimina, a mano o por vencimiento.
Konvoice Edge
El taller conserva su centralita, incluso sin Internet.
Un local técnico en un polígono, un enlace que se cae y la centralita que cae con él: ésa es exactamente la situación para la que se diseñó Konvoice Edge.
- Los teléfonos del taller y de la oficina se siguen llamando entre sí.
- El IVR responde y encamina como siempre.
- Las llamadas al exterior salen por la línea de respaldo de la sede.
- Nada que hacer durante el corte, nada que rehacer después.
Preguntas que nos hacen en este oficio
Somos cuatro. ¿No es esto demasiado para nosotros?
¿Podemos conservar nuestros números de móvil de empresa?
¿Y si el técnico está en un sótano sin cobertura?
Los demás sectores
La misma base, otras exigencias.
Vea Konvoice sobre la centralita que tiene hoy.
Treinta minutos, su plan de llamadas, sus límites de red. Cortamos el enlace en directo para enseñarle lo que sigue funcionando.
Sin compromiso. No pedimos ningún número de tarjeta.